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A Enrique Soria Mesa, catedrático de Historia Moderna en la Universidad de Córdoba, tengo el placer de conocerlo en persona: fue el quien me introdujo en el mundo del Archivo de Protocolos de Granada, dándome unas lecciones rápidas de cómo leer la escritura procesal y bueno… aquí estamos 20 años después, jeje.

Me declaro un gran admirador de su obra y reconozco que me gusta la polémica que suelen crear sus puntos de vista. Pero al fin y al cabo todo lo que uno diga en historia, o es demostrable mediante los documentos, o no es más que una opinión. Y él tiene una capacidad incuestionable de fundamentar documentalmente sus argumentaciones. Si la nobleza española fue un cajón desastre, por decirlo elegantemente, o si hubo permanencia de descendientes de moriscos y judeoconversos en mucho mayor grado del que pensábamos (en Orce ya lo hemos visto en este blog en ORCE Y LA PERVIVENCIA DE LOS NATURALES V. y anteriores), ahí están los datos para demostrarlo.

Y por otra parte tenemos esa gran serie, un fenómeno social del que soy fan absoluto: Juego de Tronos. La historia de los poderosos, y no me refiero sólo a reyes y aristócratas, es mucho más parecida a la serie de lo que se puede pensar. Familias enfrentadas, estrategias matrimoniales, maniobras diplomáticas y si… también asesinatos. Os asombraría saber cómo fue el día a día de Huéscar en el S XVII. Revueltas, venganzas, apresamientos, fugas de la cárcel, peleas entre seguidores de unas familias  u otras de varias decenas de personas … Si os parece increible, ya me creeréis cuando le llegue su momento a Huéscar.

Así que juntar el análisis y erudición de Soria Mesa para desentrañar las fundamentaciones históricas de Juego de Tronos, ha debido ser una cosa para disfrutar como un niño.

Si queréis saber sobre sus publicaciones podéis consultar el Google Scholar de Enrique Soria Mesa .